miércoles, 11 de febrero de 2015

Campaña "DALES TU FUERZA", para las mujeres víctimas de minas del muro marroquí



Quizá no las conoces, pero te necesitan. Son mujeres que se enfrentan diariamente a una tragedia impensable, fortuita y muy cobarde. Se cruzó en sus vidas una mina terrestre o una bomba de racimo, abandonada y perdida entre otras casi 10 millones en el desierto saharaui desde los tiempos de la guerra (1975 a 1991), y han aprendido a continuar luchando, abnegadas, superando los escollos de ser refugiadas y víctimas. 

Víctimas, sí, como todo su pueblo. Víctimas del muro marroquí en el Sahara Occidental, ese que con sus 2.720 km de longitud divide el territorio saharaui de Norte a Sur y de Este a Oeste desde el muro, con seis tramos plagados de minas terrestres activas y otros restos explosivos de guerra. Es la segunda muralla más grande del mundo, tras la China, y es la barrera física que separa familias e impide la reunificación del pueblo saharaui. Protegido por 160.000 soldados marroquíes y sofisticada tecnología militar de última generación, sus muros de arena y piedra amenazan la vida de la población y de sus rebaños.

Construido entre 1980 y 1987 por el ejército marroquí como defensa para frenar las incursiones del Frente Polisario, separa los territorios ocupados de la zona liberada.  Mantenerlo hoy supone un coste de 2 millones de euros diarios para las arcas marroquíes, que se abastecen de los recursos naturales expoliados. Se levantó estratégicamente sobre las zonas más elevadas y aprovechando todos los pozos de agua, desvía los cauces de los ríos y amenaza permanentemente la vida a su alrededor, a uno y otro lado del muro.

Ellas son víctimas directas, como las 5.000 que ya se han producido desde que en 1975 se colocara la primera mina.. También son madres, hermanas, hijas de víctimas Ellas cargan con las consecuencias de los accidentes. Algunas arrastran lesiones producidas por las bombas en racimo lanzadas por la aviación marroquí en Amgala o Tifariti, en pleno éxodo saharaui; otras, han perdido sus manos o sus pies en una parada para hacer un té en su tierra libre; otras, curan las heridas de sus hijos, que hallaron un tesoro en el desierto y explotó, porque no era un juguete; las hay que condenan sus vidas a cuidar a un familiar parcial o totalmente dependiente por efecto de una explosión... Tragedia convertida en coraje que las hace también ser las primeras en enarbolar la bandera del basta ya; las que se colocan los trajes de desminar y centímetro a centímetro van descontaminando su tierra; o las que se entregan a la tarea de sensibilizar en los campamentos de refugiados en Tindouf (Argelia), donde se concentran las víctimas que se producen en zona liberada. Son fuertes y valientes. Batallan para que el mundo mire al Sahara Occidental y les ayude a poner fin a ese muro que impide tanto y que produce sólo muerte o mutilación. Tienen claro que lo hacen por un objetivo: La Independencia de su país. 

Emprendemos una campaña especial para ellas. Proponemos que les enviemos mensajes solidarios, poemas, canciones, etc. en los que sientan nuestra fuerza, nuestro apoyo y nuestro compromiso de batallar con ellas para lograr desmantelar el muro marroquí en el Sahara Occidental. Queremos hacer un gran tapiz para que las acompañes siempre desde una pared en su sede en los campamentos de refugiados. Por eso, los mensajes han de hacerse en piezas de tela, no más de 15x15 cm, que coseremos para confeccionar ese tapiz. Destapa tus habilidades, sorpréndelas con tu imaginación y tu creatividad.

En el viaje que haremos en abril para participar en el VII Congreso  de la Unión Nacional de Mujeres Saharauis, en los campamentos de refugiados, llevaremos todos los mensajes. Habrá un trocito tuyo con ellas. 

Previamente, haremos un gran acto en Madrid, del que iremos facilitando detalles.